Mangueras

Mangueras:
mucho más que tuberías flexibles

La infraestructura cuenta con una instalación portuaria ubicada en el mar Caribe, a 12 kilómetros del Terminal Marítimo de Coveñas se encuentra la Unidad de Carga de Tanqueros (TLU-2) o monoboya. Allí es donde se hace la transferencia de crudo del oleoducto a los buquetanques. Ese punto, además, sirve de anclaje para las embarcaciones que llegan de su navegación. Ver más:

La mitad de la monoboya es estática, permanece anclada a tierra, y la otra mitad, que se observa sobre el mar, rota 360 grados, por lo que los buquetanques, ya amarrados, tienen libertad de movimiento de acuerdo con las condiciones meteomarinas. Es una característica especial de este Terminal.

Para transferir el crudo del oleoducto submarino hasta los buquetanques, se necesitan tuberías flexibles, o sea, mangueras, unas submarinas y otras flotantes.

Fundamentales
para la operación

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Mantenerlas en
buen estado,
prioridad

El mantenimiento de las mangueras se hace cada 2 años. Tomamos un juego completo, lo desconectamos de la monoboya, lo remolcamos hasta tierra, lo analizamos de acuerdo con nuestro estándar de inspecciones y el Banco de Pruebas de Mangueras Submarinas. Verificamos la condición de cada una por separado.

Un proceso de inspección, de los muchos que se hacen, consiste en practicarle a la manguera una prueba hidrostática. Se somete a presiones y se verifica qué tanto estiran y ensanchan.

En la operación de mantenimiento se comprueba si la manguera puede seguir en servicio un tiempo más. Si no, se reemplaza por una nueva.

Todos los fabricantes y contratistas con los que establecemos contratos de suministro de estos materiales cumplen con los estándares y las especificaciones técnicas mundiales para ello.

A las mangueras flotantes se les instalan elementos de flotación para una ‘boyancia’ específica, la curvatura antes de subir al buquetanque y la absorción de los movimientos de la monoboya.